Amalaidea

Cuestionar, dudar, corroborar, no aceptar lo que nos dicen sin comprobarlo y ver la posibilidad de su verdad o su fraude, esa es la cuestión fundamental de autenticidad, de tener un criterio propio, de ser nosotros mismos, pensar por nosotros mismos y aun equivocarnos por nosotros mismos.

Parto del principio de que la verdad absoluta no existe y si acaso existiese se encuentra fuera de nuestro alcance o comprensión.

Lo que nos quieren vender como grandes verdades habitualmente son grandes mentiras, grandes fraudes, patrañas para manejarnos a su antojo.

Cuando pretendan que aceptemos algo sin discusión, como dogma de fe, debemos cuestionarnos los motivos de esa imposición, de que admitamos algo como cierto con una venda en nuestros ojos, que lo más probable es que sea para que al cuestionar su veracidad no descubramos su falsedad.

Aparte de las grandes enseñanzas, además de esos principios o normas de vida que…

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